Hannah Conroy quiere ser médica, pero en la Inglaterra de a mediados del siglo XIX las mujeres tienen cerradas todas las puertas de la profesión. Al fallecer su padre, Hannah decide emprender el viaje de su vida a Australia, un país en pleno florecimiento, repleto de oportunidades para una mujer como ella. La travesía le traerá peligros y fatigas, pero también amor, ya que allí conocerá al joven científico estadounidense Neal Scott. Hannah y Neal confían en su amor, en su talento y en la necesidad de forjar sus respectivas carreras. El destino separará sus caminos en un país en el que la libertad y el riesgo son las dos caras de una misma moneda.
Dicho el dato, la historia trata sobre Hannah Conroy, una chica cercana a los 20 años que tiene estudios de comadrona (matrona) y que, aunque es una profesión de hombres, quiere ser médica; y Neal Scott, un científico treintañero que quiere descubrir nuevas tierras y la historia de tanto lo que lo rodea como la de sí mismo. Ambos buscando respuestas y un nuevo comienzo deciden viajar a Asutralia, una tierra donde todo parece posible y donde cada uno tiene un camino de seguir lejos del otro.
Hasta ahí me sonaba bien pero ya leído los primeros capítulos sabía que no era para mi. Al final ni la narración, ni la trama, ni los diálogos, ni los personajes me gustaron. Nada. Excepto un único punto a favor, que ni siquiera va para la historia sino para la autora, que es ambientación y referencia histórica y esto ni siquiera se ve en una ambientación narrativa -porque esta tampoco me gustó- sino más bien en circunstancias descriptivas casi de relleno como la referencia que hace a los hermanos Montgolfier como parte de una idea en un monologo interior de un personaje terciario. En otras palabras, lo único que rescato es el contexto histórico por parte de la autora y una que otras frases u oraciones, y creo que eso es mucho decir.
No puedo culpar a los demás por meterme en el casillero que yo misma he creado.La narración desde la primera página me desagradó. De hecho pensaba que este tipo de narraciones existía solo en plan novela de internet mala mala pero de todas formas me fui acostumbrando de a poco -aunque esto no significa que me haya dejado de incomodar-. La trama no me acabó de convencer, al amor incondicional de los protagonistas no le encontré un motivo lógico/racional/creíble, no vi un porqué. Y esto mismo me pasó con las circunstancias que vivían cada uno, la forma en que todo acaba de la misma forma.
Los personajes demasiado predecibles, los diálogos demasiado aburridos.
Hasta ahora parezco odiarlo pero no es así, la verdad es que lo leí sin complicaciones pero siempre fue demasiado plano. Nunca sentí empatía o vi algún detalle que hiciera diferente un fragmento de la historia.
De todas formas espero que quienes lo han leído lo hayan disfrutado y quienes no, le den una oportunidad.
Y también sigo emocionada por la colección, ojalá me gusten un poquito más los que vienen y el que pueda que los compre por que las ediciones están bonitas y baratas ♥.



